22.5.19

Una máquina alemana con nombre mexicano

Aztec 700

La Erika 10 que llegó a EEUU con nombre mexicano


Número de Serie 1934911

Hace poco terminé de restaurar ésta máquina de escribir, portátil, fabricada en Alemania, en 1952 aproximadamente. El diseño de ésta máquina es el mismo de la Erika 10, que fue introducida a Estados Unidos de Norte América con el nombre Aztec 700. 

En general, ésta máquina me pareció bellísima, pero hay detalles que llamaron más mi atención. Primero, en cuanto eliminé el óxido de la maquinaria, fui sorprendido por sus finas piezas cromadas que, en comparación con la Olympia SM2 de 1947 que restauré en 2018 (y que algunos califican como el Rolls Royce de las máquinas de escribir), me pareció muy superior. Los engranes que sirven de apoyo a los carretes me dieron la impresión de estar frente a una máquina puramente industrial.


También, sobre su lado izquierdo, ésta máquina tiene una palanca que destraba las barras de tipos cuando se atoran sobre la guía del segmento, que me hizo recordar las máquinas registradoras de antaño que tienen una palanca para procesar los registros. Si las barras se atoran, basta con jalar dicha palanca para que regresen a su sitio.


Junto a la palanca de liberación de las barras están las teclas que definen los topes del tabulador (+ ↔). Los símbolos de esas teclas me parecieron confusos al principio, con respecto a la función de las mismas. La tecla del símbolo se mueve hacia adelante y atrás, y debajo hay un tope que parece servir para trabarla, pero no es esa su función. No es más que un tope. No veo qué quisieron facilitar los ingenieros con ese movimiento, pero como mecanógrafo que usa con frecuencia el sistema de topes de tabulación, me parece que sobra. Si sabes qué beneficio trae el movimiento "adelante/atrás" de la tecla , por favor explícanoslo en la sección de comentarios.

Todo el interior de la Aztec 700 está forrado con fieltro color verde que algunos podrían considerar un detalle de sobra. Pero a mí ése tipo de detalles me gustan mucho, pues estoy completamente a favor de los detalles, aún en zonas que el mecanógrafo no ve durante su ejercicio de escritura. No tomé fotografía del interior de la moldura principal, pero debajo de la tapa superior se aprecia este detalle.


La forma general de la máquina es muy elegante y sólida, con curvas equilibradas y puntos de sujeción que también me dieron una impresión de "orden elegante".



 Además, el estuche de cuero anaranjado complementa muy bien el color jade de esta Aztec 700. Después de un buen tratamiento con aceite natural de coco, emparejamiento de la superficie externa posterior, rescate de forro y cambio del forro lateral con un cambio contrastante de color, el estuche volvió a ser el complemento perfecto.

Esta portátil de los 50´s puede ser utilizada sobre la base del estuche, pero también (al retirar los tornillos de sujeción a la base y empujar las palancas de liberación) puedes disponer sólo de la máquina.





Por último, para referirme al título de esta publicación, está el nombre de la máquina. "Aztec 700" ("Azteca 700" en español), es un nombre peculiar para una línea alemana, para una introducción a EEUU, cuando los Aztecas fueron el imperio indígena más sobresaliente del centro de México. Y como detalle extra, está el color jade, el color de la piedra más valiosa para esos indígenas. ¿Es una simple coincidencia?

La cereza de éste pastel es la experiencia de escritura. La Aztec 700 es poderosa, responde muy bien a la mecanografía veloz y sus letras son elegantes. Con ésta máquina escribí parte de mi contribución al proyecto Cold Hard Type, el proyecto colaborativo para la tipósfera, comandado por Richard Polt ( ( http://typewriterrevolution.com ), Fred Durbin ( http://www.fredericsdurbin.com ) y Andrew McFeaters ( https://theuntimelytypewriter.com ).

Para mayores referencias acerca de las Erika, puedes leer este artículo externo.

27.12.18

El olor de las Máquinas de Escribir

¿A qué huelen las máquinas?


Mi respuesta relativa a la pregunta de mi amiga Paula Klein



Royal QDL serie AP3710342 Inventario Californication Typewriter


A qué huelen...

Las máquinas guardadas huelen distinto a las que están en uso continuo.
Las guardadas huelen a algo mecánico viejo, sucio; claro.
Huelen a pasado, a inmovilidad, a grasa fría.
Si ya no pudiesen funcionar, diría que huelen a muerte.
Pero como vuelven a la acción, diré que huelen a un sueño largo, larguísimo, a lo que oleríamos nosotros si fuésemos de metales y pasáramos años metidos en la cama.

Royal QDL 1958 Personalizada por Californication Typewriter
Las -máquinas- en uso, como la mía, que diario trabaja, huele a metal, a frío metal.
El olor de la grasa sigue siendo nostálgico, pero tiene "vida".
Y lo respiras hondo y lo pasas hasta el centro de las tripas, y una energía viaja entre tus dedos y tu creatividad, como un embrujo, y necesitas escribir.
El olor de las máquinas "vivas" te susurra al oído: -tócame, úsame -dice.
Y te entregas a ello.





Esos olores son feromonas para quienes escribimos y tenemos alma vieja, análoga, para quienes preferimos lo tangible ante lo digital, lo que nos exige ante lo que nos resuelve.

Feromonas puras de fierro para la carne.


Para ti, ¿A qué huelen las Máquinas de Escribir?

3.12.18

¿Google es Typospherian?

La imagen de una Máquina de Escribir Mecánica invita a crear un Blog digital.


Los actuales reyes de Internet, promotores del uso desmedido de las herramientas y aplicaciones digitales, de las cuales han desarrollado muchísimas, parecen tener un aprecio -escondido- por la Dura Máquina de Escribir. La siguiente imagen aparece en Blogger. ¿Cuál es tu hipótesis?

Californication Typewriter Google Blog Blogger


24.11.18

Typewriter User Manual Olympia SM2

Un manual de usuario muy escurridizo


Hace algunas semanas pedí ayuda en algunos grupos de Facebook para obtener el manual de usuario de la Máquina de Escribir Olympia SM2, que de manera gratuita no encontraba en Internet. No mucho después la generosidad de la tipósfera volvió a manifestarse ante mí, y Glen Crookston, de Texas, e integrante de "Antique Typewriter Collectors" me regaló una copia digital.

Para alargar la cadena de generosidad entre los entusiastas de la Máquina de Escribir, pongo a su disposición el manual. Ojalá que, como a mí, les sea de mucha utilidad.